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Casarse pronto y mal

Así como tengo aquel sobrino de quien he hablado en mi artículo de
empeños y desempeños, tenía otro no hace mucho tiempo, que en
esto suele venir a parar el tener hermanos. Éste era hijo de una mi
hermana, la cual había recibido aquella educación que se daba en
España no hace ningún siglo: es decir, que en casa se rezaba
diariamente el rosario, se leía la vida del santo, se oía misa todos los
días, se trabajaba los de labor, se paseaba las tardes de los de
guardar, se velaba hasta las diez, se estrenaba vestido el domingo de
Ramos, y andaba siempre señor padre, que entonces no se llamaba
«papá», con la mano más besada que reliquia vieja, y registrando los
rincones de la casa, temeroso de que las muchachas, ayudadas de su
cuyo, hubiesen a las manos algún libro de los prohibidos, ni menos
aquellas novelas que, como solía decir, a pretexto de inclinar a la
virtud, enseñan desnudo el vicio. […]

continuación artículo



COMENTARIO DE TEXTO

En este artículo Larra satiriza la precipitación de las ideas francesas y aconseja mediante esta anécdota que la vida ha de vivirse más pausadamente y sin prisas.
Critica el vivir la vida precipitadamente y sin descanso, haciendo todo deprisa y mal como bien indica su título, las cosas deben hacerse tranquilas y relajadamente, meditando cada decisión lo que sea necesario; trata de convencer a todos los españoles de que ha de tomarse del extranjero lo que está a nuestro alcance, y sea bueno, y no lo que lo que está por encima de nuestras posibilidades.
La crítica que lleva a cabo Larra en este artículo no tiene fin destructor sino, como ya hemos insistido, didáctico. Opina éste sobre la educación de los jóvenes porque en ella se basa el progreso de la sociedad.
Su propuesta consiste en lograr una educación sólida de la juventud que debe tomar del extranjero lo bueno, para caminar al ritmo de las naciones más adelantadas, pero que no debe rechazar lo español.
Larra vuelve a sentirse comprometido con el problema social que vive España y participa en él buscando soluciones y predicándolas.

ACTIVIDADES DEL ARTÍCULO “CASARSE PRONTO Y MAL”

1. Señala la estructura del artículo y analiza el punto de vista
Lo dividimos en tres partes: un prólogo, el desarrollo del artículo y una conclusión.
Larra critica la falsa religiosidad tradicional, y su excesivo puritanismo.
2. Analiza el carácter autobiográfico del artículo
El autor se presenta en el prólogo como un “yo” activo y reflexiona en primera persona sobre su condición de escritor.

3. En este artículo Larra contrata la educación tradicional con la nueva educación afrancesada. ¿Toma partido a favor de una de las dos? ¿Cuáles son las reflexiones del escritor sobre la educación?
Al dar testimonio de las malas consecuencias de la educación del momento, trata de convencer a todos los españoles de que ha de tomarse del extranjero lo que está a nuestro alcance, y sea bueno, y no lo que lo que está por encima de nuestras posibilidades. Además, España tiene cosas buenas que la distinguen de otras naciones y no hay que despreciarlas, pues nos pueden ser de provecho.
En España existe una minoría que quiere equipararse a los países más adelantados, pero no hace otra cosa que ir “caminando a brincos”. Larra advierte que hay que “subir la escalera a tramos”, tranquilamente, para conseguirlo, puesto que cada etapa de crecimiento es necesaria para el desarrollo de la siguiente.

4. La función del escritor y su papel en la sociedad es un asunto de gran importancia para Larra. ¿Cuál es su postura en este artículo? ¿Qué ideas defiende?
Para lograr las pretensiones de progreso es necesaria una preparación, cuyas bases no son otras que la educación y la instrucción. Por otra parte, se debe marchar a la par, es decir, los que marchan demasiado deprisa y los que lo hacen despacio (y no comprenden aún que es necesario salir del atraso) deben esperarse para lograr su fin. Puesto que otras naciones echaron a andar antes, llegarán antes que nosotros.






El día de difuntos de 1836
–¡Necios! –decía a los transeúntes–. ¿Os movéis para ver muertos? ¿No tenéis espejos por ventura? ¿Ha acabado también Gómez con el azogue de Madrid? ¡Miraos, insensatos, a vosotros mismos, y en vuestra frente veréis vuestro propio epitafio! ¿Vais a ver a vuestros padres y a vuestros abuelos, cuando vosotros sois los muertos? Ellos viven, porque ellos tienen paz; ellos tienen libertad, la única posible sobre la tierra, la que da la muerte; ellos no pagan contribuciones que no tienen; ellos no serán alistados ni movilizados; ellos no son presos ni denunciados; ellos, en fin, no gimen bajo la jurisdicción del celador del cuartel; ellos son los únicos que gozan de la libertad de imprenta, porque ellos hablan al mundo. Hablan en voz bien alta y que ningún jurado se atrevería a encausar y a condenar. Ellos, en fin, no reconocen más que una ley, la imperiosa ley de la Naturaleza que allí les puso, y ésa la obedecen.

COMENTARIO DE TEXTO
El autor se encuentra en la ciudad de Madrid el día de difuntos. Critica la tradición que tienen las personas de visitar el cementerio en éste día y nos dice que para él los muertos no son los cuerpos que están en el cementerio sino todos los habitantes de Madrid, por eso nos dice que el cementerio no se encuentra fuera de la ciudad a donde va la gente, sino dentro que es de donde vienen. La razón por la que dice que los que están enterrados viven es porque tienen libertad y la única ley que siguen es la de la Naturaleza, que es la que les ha llevado ahí. Las personas que habitan Madrid, en cambio, son personas atadas a algo que no les deja ser libres y que por lo tanto, según Larra, están muertas.



Vuelva usted mañana:

"Pasaron tres días; fuimos.
-Vuelva usted mañana -nos respondió la criada-, porque el señor no se ha levantado todavía.
-Vuelva usted mañana -nos dijo al siguiente día-, porque el amo acaba de salir.
-Vuelva usted mañana -nos respondió al otro-, porque el amo está durmiendo la siesta.
-Vuelva usted mañana -nos respondió al lunes siguiente-, porque hoy a ido a los toros.
-¿Qué día, a qué hora se ve a un español? Vímosle por fin, y «Vuelva usted mañana -nos dijo-, porque se me a olvidado. Vuelva usted mañana,
porque no está limpio»."





COMENTARIO DE TEXTO:

El autor en este artículo nos intenta reflejar con un tono de ironía las costumbres que había en España en aquella época. Sobretodo le destaca la pereza, dice que es un pecado y que en España la pereza es algo que sobra, que hasta él mismo es perezoso, es como si no intentara decir que en general los españoles somos de naturaleza perezosa, que cualquier acción o trabajo que nos cueste un mínimo la pereza siempre nos puede y que se pone cualquier escusa para no realizar el trabajo. En el artículo vemos eso muy reflejado cuando pone ejemplos, uno de ellos es cuando dicen que el amo está muy ocupado y lo ven fumandose un cigarrillo.
Al terminar el artículo hace una aclaración en tonto humorístico diciendo que él tenía razón cuando le dijo al francés que en España no conseguiría lo que se proponía y que su viaje había sido en vano porque no le había servido para nada.




El castellano viejo


[...]-¡Ah!, les aseguro a ustedes que no vuelvo a hacer estas cosas en casa; ustedes no saben lo que es esto; otra vez, Braulio, -Por fin, ya respiro el aire fresco y desembarazado de la calle; ya no hay necios, ya no hay castellanos viejos a mi alrededo

El Pobrecito Hablador, n.º 7, 11 de diciembre de 1832.

Comentario de texto
El castellano viejo, fué publicado en El Pobrecito Hablador en diciembre de 1832. Intenta ridiculizar una forma de ser y de actuar. Larra, suele utilizar el pseudónimo de Fígaro en sus artículos, explica una experiencia cuya finalmente saca sus conclusiones.
Critica al tradicional hombre castellano el cual no tiene educación, ni sensibilidad y es poco crédulo. Se rie de la gente que quiere aparentar ser elegantes cuando en realidad son ignorantes.
Explica que un amigo suyo (Braulio) lo invita a comer por su cumpleaños, él, un poco por obligación acepta. Durante la comida va describiendo y criticando a los distintos invitados, su manera de comportarse y actuar y la falsedad que esconden. también critica a su amigo, ya que dice que no es un buen amfitrión, ya que hace como los políticos, promete mucho pero luego no lo cumple en la comida. Finalmente Larra, se ve obligado a recitar unos versos, la cual cosa no le apetece hacer.

Podríamos dividir el artículo en dos partes, la primera, Larra narra una serie de acontecimientos en los que se sitúa en primer plano, seguidamente, otra parte en la cual, interviene otro personaje, su amigo Braulio, el cual será utilizado para poder escribir el artículo, basándose en la crítica de las costumbres que tienen algunas personas en concreto.