2. Características del Romanticismo de los siguientes textos:



Canción del pirata, de José de Espronceda

Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, El Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.
La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Istambul:
Navega, velero mío
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.
Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
Allá; muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí; tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.
Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pechos mi valor.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
A la voz de "¡barco viene!"
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar;
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río
no me abandone la suerte,
al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá; en su propio navío
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.
Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.



Comentario

1. Localización

José de Espronceda (1808-1842), poeta y revolucionario español, fue uno de los más grandes románticos, y su vida integra la rebelión moral y la política.

Nació en Almendralejo (Badajoz) hijo de un militar. El mismo año de su nacimiento, España sufrió la invasión del ejército francés al mando del emperador Napoleón, y se desencadenó la llamada Guerra de la Independencia. Durante sus primeros años de vida, Espronceda experimentó el peregrinaje con su familia, al compás de las vicisitudes de la campaña bélica, empapando sus ojos infantiles de las grandes miserias y las efímeras glorias que trae una guerra.

A los quince años, el día en que fue ahorcado el general Riego, fundó una sociedad secreta, Los Numantinos, para vengar su muerte. Las actividades de los jóvenes conspiradores fueron descubiertas y ellos, condenados a cinco años de cárcel, que se redujeron a unas semanas en un convento de Guadalajara, donde Espronceda compuso el poema Pelayo. Con dieciocho años se exilió voluntariamente a Lisboa —allí conoció a Teresa Mancha— y Londres, donde volvió a encontrarse con Teresa, casada y con hijos; ella le inspiraría uno de sus poemas más hermosos: Canto a Teresa.

Participó en las barricadas de París, en la revolución de 1830, y entró en España con una expedición de revolucionarios, que fracasó. Fue desterrado y durante ese periodo compuso varias poesías y la tragedia Blanca de Borbón. Raptó a Teresa y vivió la triple embriaguez romántica del amor, la libertad y la patria. Regresó a España en 1833, y tomó parte en otros pronunciamientos que le supusieron nuevas persecuciones. Posteriormente inició una brillante carrera literaria, diplomática y política.
Adquirió fama nacional a partir de 1836, cuando publicó La canción del pirata que, a pesar de su discutida deuda con Lord Byron, constituye el manifiesto lírico del romanticismo español con su intensa defensa de la libertad, la rebeldía religiosa, social y política. Ese poema y otros ya conocidos se recogieron en Poesías de don José de Espronceda, de 1840, donde junto a poemas que reflexionan filosóficamente sobre el destino humano, aparecen otros políticos y amorosos. Tras la muerte de Teresa (1839), realizó nuevas interpretaciones del amor, como ocurre en el famosísimo poema A Jarifa en una orgía, donde expresa desilusión, hastío, lamentación del placer perdido y rebelión contra la realidad de la vida, con un lirismo contenido que añade ritmos poéticos inéditos que anticipan la versificación modernista.
En 1842, el mismo año de su muerte ocurrida en Madrid, fue elegido diputado a Cortes por el Partido Progresista, donde dio muestras de una excelente formación política.
El estudiante de Salamanca, incluido en las Poesías, funde poesía dramática y narrativa, y es precursor del Don Juan Tenorio de Zorrilla, que incorpora elementos de la novela gótica inglesa. Cárcel, amor, crimen, dolor y muerte también aparecen en el inconcluso El Diablo Mundo, de 1840, un extenso poema cuyo protagonista es testigo de excepción de todas las tragedias y los destinos humanos.
Espronceda también escribió la novela histórica Sancho Saldaña, aparecida en 1834, el relato fantástico La pata de palo, de 1835, la sátira El pastor Clasiquino, de 1835, y muchos artículos y obras dramáticas, que la crítica considera decepcionantes. Sin embargo, algunas de sus poesías, como las citadas y otras más, siguen valorándose por su sinceridad y ritmo y no se considera un demérito que estén inspiradas, tanto en temas como en ritmos, en los mejores poetas románticos europeos.

El estilo poético de José de Espronceda se incluye dentro del género del Romanticismo, corriente político-cultural europea perteneciente a la primera mitad del siglo XIX.

-Las principales características del Romanticismo son:
· Reacción contra el Neoclasicismo. El Romanticismo rechaza el predominio de la razón y las reglas del arte neoclásico.
· Valoración del sentimiento y de las pasiones: intimismo, introspección, subjetividad. Los artistas exploran el mundo interior del hombre (los sueños, el subconsciente, el “yo”)
· Búsqueda de ideales. El héroe romántico aspira a ideales absolutos: el amor, la justicia, la libertad, la gloria...
· Exaltación del amor como pasión que da sentido a la vida.
· Rechazo de la realidad. Los románticos huyen de la realidad imaginando mundos lejanos o exóticos en los que cumplen sus ideales.
· Rebeldía y libertad. Los héroes románticos aspiran a la libertad absoluta y rechazan las normas sociales o morales.
· El paisaje y la naturaleza. La naturaleza tiene alma y vida misteriosa. La grandeza del paisaje refleja el estado de ánimo del poeta.
· Pesimismo (“mal del siglo”): meditación sobre la existencia. Los románticos no pueden dar respuesta a los enigmas de la vida y de la muerte.
En su verso encendido y lleno de evocaciones líricas y patrióticas, desde una óptica liberal de ver la vida, puede vislumbrarse el ímpetu juvenil con el que está escrita toda su obra poética, que ha sido dividida en tres secciones:

- el poema épico: "El Estudiante de Salamanca".
- las poesías líricas: "Canto a Teresa", intercalado en "A Jarifa en una orgía"; "El Diablo Mundo"; "El verdugo";"El mendigo"; "El sol"; "La Canción del Pirata".
-sus obras dramáticas: "Blanca de Borbón", "Ni el tío ni el sobrino", "Amor venga sus agravios".

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2. Tema
El tema principal es la libertad e independencia del pirata que es un personaje marginado, que convierte su “yo”en el centro del universo (en la canción se repite varias veces la palabra yo y libertad). También habla del desprecio por la vida.
El poeta expresa su admiración hacia el pirata, que vive al margen de la sociedad.
a. Resumen breve del argumento:
El poeta hace gala de individualismo y subjetividad. El pirata vive independiente, fiel a sus propias ideas, sin que le importen las ideas de los demás.
Narra la vida del pirata, la cual empieza con mucha energía y alegre (se puede ver en el ritmo de la canción).
Debajo de la protesta del pirata, Espronceda expresa sus ideas; valora el contacto con la naturaleza; desprecia la sociedad, las leyes, las ambiciones, la riqueza, la muerte; exalta la libertad con las ideas principales del romanticismo revolucionario: “es mi dios la libertad”.
3. Estructura

a. Interna:
Podemos distinguir en el texto dos partes principales:
a) Descripción inicial (versos 1-16). Se trata de la descripción del bajel pirata,
desde cuya popa el capitán lanza al viento su canto. Es una noche de viento moderado.
b) Resto del poema: el propio personaje nos informa sobre sus sentimientos y
vivencias. Así sabemos que el pirata:
· Se siente invencible (vv. 17-30).
· No está sujeto a leyes y sus dominios carecen de límites (vv. 35-47).
· Actúa con arrogancia en sus enfrentamientos (vv. 53-66).
· Desafía a la fortuna y no teme a la muerte (vv. 71-84).
· Se siente feliz en su medio (vv. 89-103).
Por su parte el estribillo resume los principios y creencias del personaje:
· Su barco, única y preciosa propiedad.
· La libertad, su único Dios.
· Su propia voluntad y la fuerza del viento son su ley.
· Su patria es el mar.
Conocemos al personaje gracias a sus propias palabras. Los rasgos principales
de su carácter son puestos de manifiesto en cada una de las cinco series de que consta la segunda parte del poema:
· Es valiente y orgulloso (serie 1ª).
· Es individualista, no respeta la propiedad (serie 2ª)
· Infunde el pánico a sus enemigos y es generoso con los suyos (serie 3ª)
· Es temerario, descreído y cínico (serie 4ª)
· Es libre como el viento y el mar (serie 5ª)
Se trata de valores tópicos del pensamiento romántico. El pirata es un personaje-tipo, un modelo de héroe.

b. Externa:
El poema es una canción de ritmo muy marcado que combina estrofas y metros diferentes: comienza con dos octavas de versos octosílabos y en el resto de la composición encontramos una serie, que se repite cinco veces, formada por
una sextilla de versos octosílabos -salvo el segundo que es tetrasílabo- y una octavilla de tetrasílabos. La serie aparece siempre cerrada por un estribillo.
La alternancia métrica (versos de ocho sílabas, versos de cuatro sílabas) será constante a lo largo del texto, que gana de esta forma en vivacidad.

-Es un poema de arte menor.
-La rima es: (-aab - -ccb - -dde - -ffe), (abaccb - -dde-ffe - ghij), (abaccb - -dde-ffe - ghij).

4. Análisis de la forma

a. Aspectos estilísticos:
Figuras retóricas.

-El poema empieza y termina con sendos hipérbatos. El que encontramos en la última estrofa es, ciertamente, muy marcado; el orden lógico de la frase alteraría por completo el texto: “Yo me duermo / sosegado, / arrullado / por el mar,/ al son violento / del trueno / y al rebramar / del viento”. La ruptura de la secuencia lógica nos sorprende al tiempo que mantiene el ritmo seguido hasta ese momento. Y además permite que se acumulen en los cuatro primeros versos sonidos ásperos que contrastan con el “sosiego” y el “arrullo” de los versos finales: la antítesis es obvia.

- Sonidos ásperos, en realidad, abundan tanto que bien podríamos hablar de una aliteración sostenida a lo largo del texto:

“Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del ronco mar los bramidos
y el rugir de los cañones”

- En fin, todo en este texto resulta desmesurado: desde el elogio
apasionado de una figura proscrita hasta las demasías de que se jacta el pirata. A
tal efecto contribuyen las hipérboles que hallamos en algunos pasajes: el velero
vuela, más que navega; el capitán ha rendido a sus pies a cien naciones
- Metáforas: gime el viento = hace ruido; olas de plata = blancas, etc.
- Metonimias (no hay playa ni bandera que no sienta mi derecho…).
- Anáforas y otras figuras de repetición que favorecen el ritmo.

b. Tipo de lenguaje

No utiliza un léxico enrevesado, si exceptuamos, en todo caso los términos
propios de la navegación (bergantín, bajel, popa, rielar, virar, a todo trapo, entena, aquilones…).

5. Conclusión
Este es uno de los poemas más conocidos e importantes de la literatura por la sencillez de su lenguaje que hace que sea asequible a todos los públicos, exclamaciones de libertad, la mezcla de sonoridad y musicalidad en sus versos, la exaltación del “yo” y la rapidez de los versos.

Canto a Teresa (fragmento), de José de Espronceda

¿Por qué volvéis a la memoria mía,
tristes recuerdos del placer perdido,
a aumentar la ansiedad y la agonía
de este desierto corazón herido?
¡Ay!, que de aquellas horas de alegría
le quedó al corazón sólo un gemido,
y el llanto que al dolor los ojos niegan
lágrimas son de hiel que el alma anegan.

¿Dónde volaron, ¡ay!, aquellas horas
de juventud, de amor y de Ventura,
regaladas de músicas sonoras,
adornadas de luz y de hermosura?
Imágenes de oro bullidoras,
sus alas de carmín y nieve pura,
al son de mi esperanza desplegando,
pasaban, ¡ay!, a mí alrededor cantando.[...]

¡Oh, Teresa! ¡Oh dolor! Lágrimas mías,
¡ah!, ¿dónde estáis, que no corréis a mares?
¿Por qué, por qué como en mejores días
no consoláis vosotras mis pesares?
¡Oh!, los que no sabéis las agonías
de un corazón que penas a millares,
¡ay!, desgarraron y que ya no llora,
¡piedad tened de mi tormento ahora![...]

¿Quién pensara jamás, Teresa mía,
que fuera eterno manantial de llanto
tanto inocente amor, tanta alegría,
tantas delicias y delirio tanto?
¿Quién pensara jamás llegase un día
en que perdido el celestial encanto
y caída la venda de los ojos,
cuanto diera placer causara enojos?


Comentario
El poema se presenta en estado fragmentario. "El canto a Teresa" que se sitúa en el comienzo del poema, según su propio progenitor, no está relacionado de manera alguna con el resto y es sólo un "desahogo del corazón". Pero el amor forma una parte muy importante de la vida humana, así que un canto dedicado a la mujer en el poema que pretende tener en cuenta todos los aspectos de la vida no extraña. El canto tiene carácter extremamente personal e íntimo, y podemos identificar el "yo lírico" con el autor.
Espronceda aquí llora su amor y éste amor perdido provoca reflexiones sobre la esencia del amor y su lugar en la vida.
Los primeros cuatro versos son una apóstrofe a los tristes recuerdos que ha dejado el amor en el corazón del poeta. Luego pasamos a una descripción de su juventud. Es una juventud llena de amor: yo amaba todo−confiesa el autor. El mundo era bueno y le parecía favorable, el sol iluminaba su alegría. Era orgulloso y audaz. Dotado del valor y de la fe del caballero, virtud del héroe y amor del trovador soñaba con glorias. Tenía algo sagrado, angelical, divino. El intento de materializar esa ilusión hizo que dejara de existir, destruyera el sueño y con él el amor.
Teresa representa la primera ilusión, la nueva experiencia que enciende su espíritu y lo enriquece, pero que una vez conocida, se desecha. Podemos reconocer distintos grados del alma del poeta con respecto a su amada: insultos a consecuencia de la infidelidad (Sola y envilecida, y sin ventura/ Tu corazón secaron las pasiones;/ Tus hijos, ¡ay! de ti se avergonzaran/ Y hasta el nombre de madre te negaran.), la muerte como reparadora de su imagen pura, concluyendo con cínico sarcasmo.
Espronceda finaliza esta elegía en un tono burlón y sarcástico, donde se aprecia la queja desesperada del
enamorado ante la crueldad e indiferencia de la realidad:
¡Que haya un cadáver más qué importa al mundo!