Ya en mi edad pocas veces gusto de alterar el orden que en mi manera de vivir tengo hace tiempo establecido, y fundo esta repugnancia en que no he abandonado mis lares ni un solo día para quebrantar mi sistema, sin que haya sucedido el arrepentimiento más sincero al desvanecimiento de mis engañadas esperanzas. Un resto, con todo eso, del antiguo ceremonial que en su trato tenían adoptado nuestros padres, me obliga a aceptar a veces ciertos convites a que parecería el negarse grosería, o por lo menos ridícula afectación de delicadeza.
Tema:
El tema de este artículo es la crítica de Larra hacia el hombre tradicional castellano, basto y maleducado.
Argumento:
En este artículo Larra es sorprendido por la visita de un viejo amigo llamdo Braulio que le comunicó que iba a ser su cumpleaños y le convidaba a comer en su casa. Larra quiso acudir pero no pudo negarse y acudió al convite.
Para empezar, el convite empezó tarde y los invitados estaban apretados en la mesa. Cuando llegó la comida, todos se propusieron a degustarla, pero todos comenzaron a discutir sobre el estado de los alimentos, y empezó un batalla de comida.
Braulio le pide a Larra que recite unos versos antes de salir y sino lo hacía nunca saldría. Larra lo hizo, pero con la mayor rapidez posible para largarse cuanto antes de aquel lugar.
El artículo finaliza con las reflexiones de Larra en su habitación sobre la educación recibida por los castellanos viejos.
El artículo es claramente crítico , ya que Larra hace una crítica y sátira contra los castellanos viejos, aferrados a las costumbres tradicionales.
-Vuelva usted mañana Artículo
Verdad es que nuestro país no es de aquellos que se conocen a primera ni a segunda vista, y si no temiéramos que nos llamasen atrevidos, lo compararíamos de buena gana a esos juegos de manos sorprendentes e inescrutables para el que ignora su artificio, que estribando en una grandísima bagatela, suelen después de sabidos dejar asombrado de su poca perspicacia al mismo que se devanó los sesos por buscarles causas extrañas. Muchas veces la falta de una causa determinante en las cosas nos hace creer que debe de haberlas profundas para mantenerlas al abrigo de nuestra penetración. Tal es el orgullo del hombre, que más quiere declarar en alta voz que las cosas son incomprensibles cuando no las comprende él, que confesar que el ignorarlas puede depender de su torpeza
Comentario de texto Los artículos de Larra se caracterizan por el análisis crítico de tipos, actitudes y costumbres de la sociedad de la época.
“Vuelva usted mañana” trata sobre una reflexión que hace el autor sobre la pereza. En ella se incluye una anécdota en la que el autor participa como personaje:
Hay un francés que viaja a España para reclamar unas propiedades, hacer unos negocios y visitar Madrid. Éste dice que pretende hacerlo todo en quince días; pero Larra le advierte que va a necesitar quince meses conociendo el carácter de los españoles.
De ahí la reflexión que podemos ver que hace en el fragmento elegido.
Los días del francés se van alargando y se acaban cumpliendo las deducciones de Larra dándole así la razón sobre el carácter de los españoles.
-El casarse pronto y mal
Artículo "Así como tengo aquel sobrino de quien he hablado en mi artículo de empeños y desempeños, tenía otro no hace mucho tiempo, que en esto suele venir a parar el tener hermanos. Éste era hijo de una mi hermana, la cual había recibido aquella educación que se daba en España no hace ningún siglo: es decir, que en casa se rezaba diariamente el rosario, se leía la vida del santo, se oía misa todos los días, se trabajaba los de labor, se paseaba las tardes de los de guardar, se velaba hasta las diez, se estrenaba vestido el domingo de Ramos, y andaba siempre señor padre, que entonces no se llamaba «papá», con la mano más besada que reliquia vieja, y registrando los rincones de la casa, temeroso de que las muchachas, ayudadas de su cuyo, hubiesen a las manos algún libro de los prohibidos, ni menos aquellas novelas que, como solía decir, a pretexto de inclinar a la virtud, enseñan desnudo el vicio. No diremos que esta educación fuese mejor ni peor que la del día, sólo sabemos que vinieron los franceses, y como aquella buena o mala educación no estribaba en mi hermana en principios ciertos, sino en la rutina y en la opresión doméstica de aquellos terribles padres del siglo pasado, no fue necesaria mucha comunicación con algunos oficiales de la guardia imperial para echar de ver que si aquel modo de vivir era sencillo y arreglado, no era sin embargo el más divertido. ¿Qué motivo habrá, efectivamente, que nos persuada que debemos en esta corta vida pasarlo mal, pudiendo pasarlo mejor? Aficionose mi hermana de las costumbres francesas, y ya no fue el pan pan, ni el vino vino: casose, y siguiendo en la famosa jornada de Vitoria la suerte del tuerto Pepe Botellas, que tenía dos ojos muy hermosos y nunca bebía vino, emigró a Francia."
Comentario
En este artículo Larra nos cuenta cómo su hermana hermana ficticia, de educación tradicional basada en la extrema religiosidad la cual existía en España hace unos años, emigra a Francia y una vez allí se casa. Allí, adaptándose a la cultura francesa, educa a su hijo con toda libertad y despreocupación.
Tras la muerte de su marido regresa a España y se alarma del atraso de ésta e intenta convencer a Larra de las costumbres de allí, como por ejemplo la de que allí no hay Dios ni se necesita creer en nada más que en uno mismo.
Su hijo empieza a hacer vida social y conoce a una joven, ambos creen estar enamorados y comienzan a verse. Ambas familias intentan cortar la relación que se veía imposible, por falta de medios económicos por parte del muchacho y nobleza por parte de la moza, el caso es que finalmente no pudieron, con lo que llegaron las discusiones.
En resumen podemos decir que en este artículo Larra critica el vivir la vida precipitadamente y sin descanso, haciendo todo deprisa y mal como bien indica su título (“El casarse PRONTO y MAL”), las cosas deben hacerse tranquilas y relajadamente, pensando cada acto el tiempo que sea necesario.
Intencionalidad del argumento:
En éste artículo Larra critica la vida familiar siendo un reflejo de su triste experiencia matrimonial. También nombra la precipitación de los jóvenes a la hora de casarse pensándose que sólo con amor saldrán adelante y luego se dan cuenta de que no es cierto. También pienso que al dar testimonio de las malas consecuencias de la educación del momento trata de convencer a todos los españoles de que ha de tomarse del extranjero lo que está a nuestro alcance, y sea bueno, y no lo que lo que está por encima de nuestras posibilidades. A parte, España tiene cosas buenas que la distinguen de otros países y no hay que despreciarlas, pues nos pueden ser de provecho. Larra en cuanto al adelanto de España considera que hay que “subir la escalera a tramos”, tranquilamente, para conseguirlo, puesto que cada etapa de crecimiento es necesaria para el desarrollo de la siguiente. Para lograr el progreso debe haber una preparación basada en la educación y en la instrucción.
En definitiva la intencionalidad de Larra es didáctica.
-El castellano viejo
Artículo
Ya en mi edad pocas veces gusto de alterar el orden que en mi manera de vivir tengo hace tiempo establecido, y fundo esta repugnancia en que no he abandonado mis lares ni un solo día para quebrantar mi sistema, sin que haya sucedido el arrepentimiento más sincero al desvanecimiento de mis engañadas esperanzas. Un resto, con todo eso, del antiguo ceremonial que en su trato tenían adoptado nuestros padres, me obliga a aceptar a veces ciertos convites a que parecería el negarse grosería, o por lo menos ridícula afectación de delicadeza.
Tema:
El tema de este artículo es la crítica de Larra hacia el hombre tradicional castellano, basto y maleducado.
Argumento:
En este artículo Larra es sorprendido por la visita de un viejo amigo llamdo Braulio que le comunicó que iba a ser su cumpleaños y le convidaba a comer en su casa. Larra quiso acudir pero no pudo negarse y acudió al convite.
Para empezar, el convite empezó tarde y los invitados estaban apretados en la mesa. Cuando llegó la comida, todos se propusieron a degustarla, pero todos comenzaron a discutir sobre el estado de los alimentos, y empezó un batalla de comida.
Braulio le pide a Larra que recite unos versos antes de salir y sino lo hacía nunca saldría. Larra lo hizo, pero con la mayor rapidez posible para largarse cuanto antes de aquel lugar.
El artículo finaliza con las reflexiones de Larra en su habitación sobre la educación recibida por los castellanos viejos.
El artículo es claramente crítico , ya que Larra hace una crítica y sátira contra los castellanos viejos, aferrados a las costumbres tradicionales.
-Vuelva usted mañana
Artículo
Verdad es que nuestro país no es de aquellos que se conocen a primera ni a segunda vista, y si no temiéramos que nos llamasen atrevidos, lo compararíamos de buena gana a esos juegos de manos sorprendentes e inescrutables para el que ignora su artificio, que estribando en una grandísima bagatela, suelen después de sabidos dejar asombrado de su poca perspicacia al mismo que se devanó los sesos por buscarles causas extrañas. Muchas veces la falta de una causa determinante en las cosas nos hace creer que debe de haberlas profundas para mantenerlas al abrigo de nuestra penetración. Tal es el orgullo del hombre, que más quiere declarar en alta voz que las cosas son incomprensibles cuando no las comprende él, que confesar que el ignorarlas puede depender de su torpeza
Comentario de texto
Los artículos de Larra se caracterizan por el análisis crítico de tipos, actitudes y costumbres de la sociedad de la época.
“Vuelva usted mañana” trata sobre una reflexión que hace el autor sobre la pereza. En ella se incluye una anécdota en la que el autor participa como personaje:
Hay un francés que viaja a España para reclamar unas propiedades, hacer unos negocios y visitar Madrid. Éste dice que pretende hacerlo todo en quince días; pero Larra le advierte que va a necesitar quince meses conociendo el carácter de los españoles.
De ahí la reflexión que podemos ver que hace en el fragmento elegido.
Los días del francés se van alargando y se acaban cumpliendo las deducciones de Larra dándole así la razón sobre el carácter de los españoles.
-El casarse pronto y mal
Artículo"Así como tengo aquel sobrino de quien he hablado en mi artículo de empeños y desempeños, tenía otro no hace mucho tiempo, que en esto suele venir a parar el tener hermanos. Éste era hijo de una mi hermana, la cual había recibido aquella educación que se daba en España no hace ningún siglo: es decir, que en casa se rezaba diariamente el rosario, se leía la vida del santo, se oía misa todos los días, se trabajaba los de labor, se paseaba las tardes de los de guardar, se velaba hasta las diez, se estrenaba vestido el domingo de Ramos, y andaba siempre señor padre, que entonces no se llamaba «papá», con la mano más besada que reliquia vieja, y registrando los rincones de la casa, temeroso de que las muchachas, ayudadas de su cuyo, hubiesen a las manos algún libro de los prohibidos, ni menos aquellas novelas que, como solía decir, a pretexto de inclinar a la virtud, enseñan desnudo el vicio. No diremos que esta educación fuese mejor ni peor que la del día, sólo sabemos que vinieron los franceses, y como aquella buena o mala educación no estribaba en mi hermana en principios ciertos, sino en la rutina y en la opresión doméstica de aquellos terribles padres del siglo pasado, no fue necesaria mucha comunicación con algunos oficiales de la guardia imperial para echar de ver que si aquel modo de vivir era sencillo y arreglado, no era sin embargo el más divertido. ¿Qué motivo habrá, efectivamente, que nos persuada que debemos en esta corta vida pasarlo mal, pudiendo pasarlo mejor? Aficionose mi hermana de las costumbres francesas, y ya no fue el pan pan, ni el vino vino: casose, y siguiendo en la famosa jornada de Vitoria la suerte del tuerto Pepe Botellas, que tenía dos ojos muy hermosos y nunca bebía vino, emigró a Francia."
Comentario
En este artículo Larra nos cuenta cómo su hermana hermana ficticia, de educación tradicional basada en la extrema religiosidad la cual existía en España hace unos años, emigra a Francia y una vez allí se casa. Allí, adaptándose a la cultura francesa, educa a su hijo con toda libertad y despreocupación.Tras la muerte de su marido regresa a España y se alarma del atraso de ésta e intenta convencer a Larra de las costumbres de allí, como por ejemplo la de que allí no hay Dios ni se necesita creer en nada más que en uno mismo.
Su hijo empieza a hacer vida social y conoce a una joven, ambos creen estar enamorados y comienzan a verse. Ambas familias intentan cortar la relación que se veía imposible, por falta de medios económicos por parte del muchacho y nobleza por parte de la moza, el caso es que finalmente no pudieron, con lo que llegaron las discusiones.
En resumen podemos decir que en este artículo Larra critica el vivir la vida precipitadamente y sin descanso, haciendo todo deprisa y mal como bien indica su título (“El casarse PRONTO y MAL”), las cosas deben hacerse tranquilas y relajadamente, pensando cada acto el tiempo que sea necesario.
Intencionalidad del argumento:
En éste artículo Larra critica la vida familiar siendo un reflejo de su triste experiencia matrimonial. También nombra la precipitación de los jóvenes a la hora de casarse pensándose que sólo con amor saldrán adelante y luego se dan cuenta de que no es cierto. También pienso que al dar testimonio de las malas consecuencias de la educación del momento trata de convencer a todos los españoles de que ha de tomarse del extranjero lo que está a nuestro alcance, y sea bueno, y no lo que lo que está por encima de nuestras posibilidades. A parte, España tiene cosas buenas que la distinguen de otros países y no hay que despreciarlas, pues nos pueden ser de provecho. Larra en cuanto al adelanto de España considera que hay que “subir la escalera a tramos”, tranquilamente, para conseguirlo, puesto que cada etapa de crecimiento es necesaria para el desarrollo de la siguiente. Para lograr el progreso debe haber una preparación basada en la educación y en la instrucción.
En definitiva la intencionalidad de Larra es didáctica.